sábado, 18 de febrero de 2012

My Mecha Brother: Capítulo 2

Al abrir la puerta del garaje, todo el polvo acumulado en la estancia me golpeó en los ojos y me cegó momentáneamente. Me froté con la parte limpia de la manga del chaleco azul de lana y miré hacia todas las direcciones como si buscara un objeto de importancia vital. El láser rojo había desaparecido.

Extrañado y cansado, acepté que fue producto de mi imaginación y volví a darme el ansiado baño. El vaho producido por el calor del agua dió efecto de opacidad y antigüedad a los azulejos blancos y negros, al igual que el vidrio cuando se conserva durante mucho tiempo.
Me sentía relajado y no quería salir del baño, el agua me daba cobijo de un mundo frío y nebuloso.

Para evitar pensar en lo acontecido, empecé a dibujar  figuras en los azulejos con el dedo gracias al vapor. La sensación de quemazón de mi interior se iba apagando con el hábil hábito del dibujo que me transportaba a aquellos viajes que hacía con mis padres cuando era pequeño
Siempre tenía la costumbre de dibujar en los cristales del coche durante el viaje; capturaba momentos en mi mente a través del simple gesto de deslizar mi dedo índice por cualquier superficie.

 Solo una cosa cortó mi infinita inspiración, tenía hambre y así me lo avisaba mi cuerpo mediante un quejido sordo.
-Hora de comer-murmuré, me sequé y me puse el pijama.
En la cocina me esperaba un plato recalentado en el microondas, era sopa de sobre: -Puaf, que asco-objeté, no obstante mi estómago mandaba señales continuas de que lo aceptara, por lo que cojí el plato y me lo llevé al salón.

Encendí la televisión y dí una cucharada a la sopa, debido al hambre aceleré los tragos sin apenas saborar el insípido caldo. Mientras tanto en la televisión un hombre trajeado anunciaba las noticias del día.
-Un alumno de la Universidad de Oklahoma entró en un aula del centro y asesinó a varios de sus compañeros a sangre fría con un rifle.
Busqué el mando y subí el volumen. El presentador continuaba su discurso rotundo sin inmutarse:
-Segun la investigación el alumno era víctima de malos tratos por parte de sus compañeros, y pudo haber ideado el plan de venganza por dicho motivo.
Una mezcla de pensamientos se arremolinaron en mi cabeza. Horror por la noticia y una cierta comprensión por la acción del alumno, se disputaban la supremacía en mi mente.

No tuve tiempo de reparar más en el asunto, la luz roja había vuelto a aparecer.
Salí corriendo hacia ella, derribando el mando de la televisión la cual estalló su compartimento de las pilas en el suelo. Tenía que saber que era esa cosa, y esta vez no se escaparía.

Entré en el garaje rápidamente y allí estaba, aquella cosa que emanaba la luz estaba sepultada por herramientas y cajas de embalaje y mostraba su señal en el techo.
Como un depredador esperando a su presa me agaché y me acerqué poco a poco al foco. Estaba a un palmo de aquella extrañeza y entonces salté con los brazos extendidos y las manos preparadas para agarrarlo.

-¡Ya eres mío!-exclamé.
Me adentré en un mundo de cajas de cartón, y logré palpar algo metálico.

2 comentarios:

  1. Genial, genial y más genial! Espero que el último capítulo publicado (el 3) no me deja con la misma intriga, o moriré T_____T

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