lunes, 6 de febrero de 2012

Calaveras a Estribor ~Capítulo 3: Asalto (II)

El tintineo de las armas de los capitanes producía un silencio sordo en los demás combates, como un soliloquio del personaje principal de una función. Ámbos manejaban las espadas de forma ruda y desafiante, al igual que sus lenguas.
-¿Cómo un viejo como tú, maneja la espada como si fuera un bebé de dos años?-Quimera se desprendió de un ataque frontal
-¡Pues la maestría en el manejo, me ha permitido servir a la Armada!-respondió, esquivando a su hijo-¡No acabar como un vil ladrón!

En ese instante se escuchó gritar a James: -¡He colocado la carga de explosivos, todos fuera del barco!
Todos los piratas se fueron abalanzando a su barco de origen, y empezó a desplazarse suavemente a unos palmos del barco encallado.

-¡Esto acaba aquí, viejo!-Quimera no quería que la carga acabara con su padre, quería afrontar su pasado hablando acero contra acero.
-¡No pienso dejar que te lleves al Laponte de nuevo!-el viejo capitán mostró una postura discordante.
-¡Fuisteis vosotros los que lo robásteis!-contestó el pirata, se le encendió la cara en una gran llama roja y embistiendo gritó-¡Siempre me perteneció!

Mendoza intentó parar el golpe con todas sus agotadas fuerzas, y debido a la presión ejercida por los dos, las espadas salieron volando y fueron engullidas por el océano. Rápidamente, Quimera sacó una daga de su cinturón interior y apuntó con ella al cuello de su contrincante.



-¡Terminó el juego, el Laponte me pertenecerá siempre!-la adrenalina le subía, la victoria era previsible.
Mendoza derrotado y sentado en la cubierta por la fuerza del impacto clamó: -¡Acaba conmigo!

El pirata adoptó de repente un semblante melancólico y se enfundó la daga, a la vez que se dió la vuelta.
-Huye, antes de que ésto se convierta en astillas en el fondo del vasto azul.
-Un capitán no abandona su barco jamás-dijo su padre.
-¡Siempre tan testarudo!-Quimera lo empujó y lo tiró por la borda; al menos la marea lo alejaría de la explosión.

Quimera saltó a tiempo a su barco, y se alejaron para contemplar el espéctaculo de luces y fuego que daba una sensación de grandeza a los corazones piratas; una victoria más.

-¿Capitán hacia donde nos dirigimos?-preguntó el joven Carlitos con su gran cola rubia recogida en una gomilla.
-Pongamos rumbo al Nuevo Continente, pero antes pararemos en "Tortuga", hay que reparar el barco y necesito un trago.
-¡Sí, capitán!

El barco desfiló hacia su nueva aventura, mientras quedaban las cenizas del pasado de otro.
Las aguas se tranquilizaron, la calma volvió al Dios de los Mares que podía estar tranquilo...al menos de momento; quien sabe cuando se desatará la próxima locura de los hombres.

3 comentarios:

  1. Me da una sensación de que acaba, espero que no sea sí y sigas con más capítulos, que están generalísimos xD

    ResponderEliminar
  2. Sigo cabreada porque no hayas avisado, pero estoy disfrutando no te imaginas cuanto con la forma que tienes de escribir. Me encanta! <3

    ResponderEliminar
  3. ¬¬ que si he avisado, y como has comprobado Spin al final si continuó la historia xD

    ResponderEliminar