miércoles, 25 de enero de 2012

Calaveras a Estribor ~Capítulo 1:Introducción

Se comenta por las costas de España y Portugal que existe un navío que es imposible de derrotar y que su sola presencia atemoriza a los más bravos: "El Laponte".
El galeón, antes perteneciente a la Armada Española, había sido transferido violentamente al bando pirata y navegaba lo más rápido posible, debido a su tonelaje, de su reciente asalto.

-¡Más ron por aquí, jaja!-El tumulto de los piratas sonaba como un eco en el silencio del río Guadalquivir.
-¡No sé quien está más loco, si nuestro capitán que tuvo la idea o nosotros que le seguimos!-el risueño pirata se dirigió a la persona que tenía delante suya.-¿Eh, Jimmy?

James el segundo de a bordo y mano derecha del capitán se mostró preocupado-No cantaría tan pronto victoria...no hemos salido al océano...
-¡Vamos hombre, entrar por el río hasta la capital derrotando a todo el puerto, saquear la Casa de la Contratación de las Indias y salir airosos...ES PARA CELEBRARLO JIMMY!




James volteó un poco la cabeza de estupor, meciendo su larga cabellera castaña alisada y mostrando su cicatriz en el labio, y respondió con sarcasmo: ¡Vaya, vaya con el joven Carlitos..!,¿Acaso no soy tu superior?, ¡debería pasarte por la tabla si no muestras un poco de respeto!

El joven e inexperto pirata calló al instante, y los demás hombres también...el capitán había salido de su camarote.

El capitán Quimera desplegó su larga chaqueta negra caminando por toda la cubierta mientras cuarenta ojos le seguían. Paró un instante y giró lentamente hasta quedar frente a toda su tripulación.Su perilla negra, al igual que su corto pelo rizado, no vibró lo más mínimo al hablar.

-A la salida del río al océano estaremos acompañados, démosle la bienvenida como nosotros sabemos, preparad los cañones.
Todos acataron la orden: -¡Sí, mi capitán!

Su intuición no le fallaba, a una milla naútica, en la salida del río al océano, se vislumbraba uno de los poderosos navíos de la Armada Española. Ellos pretendían recuperar todo lo sustraído por los viles piratas: mercancía, dinero destinado a las Américas, mapas de navegación y por supuesto el Laponte.

-¡Los tenemos a la vista, capitán!-el vígia español alertó a su capitán.
-¡Bien, por Castilla venceremos!-alentó a sus seguidores el capitán Mendoza, cuya veteranía mostraba en cada batalla, y cada cana de su pelo y sus afilados bigotes eran prueba de ello.
-¡Venceremos!-vociferó la tropa.

Las aguas embravecieron gradualmente cuanto más se acercaban los barcos, parecían preveer la sangre que se iba a derramar en ellas. Las gaviotas se alejaron y se cobijaron, nadie quería estar presente en dicha barbarie.
Los dos luchadores de caparazón de madera vistieron sus mejores galas en el horizonte y se acercaban como en una lucha de esgrima, y en cuanto se pusieron los dos a la par...hicieron el primer movimiento.

-¡Fuego!-Dos voces enfrentadas empezaron la tragedia.

3 comentarios:

  1. Épiquisimo!! Me encanta!! El cambio en la última frase ha ido para bien :D ME alegro que haya tenido tan buena acogida :)

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  2. Enamorados estamos todos de tu forma de escribir~! <3

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  3. Gracias =) esos halagos me hacen tirar para delante a la hora de escribir

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